Si eres buen jefe, quizás puedas ser buen padre …

Más allá del esfuerzo que supone conciliar vida familiar y profesional para todo directivo o directiva se pueden sacar muchas lecciones válidas para la paternidad desde la dirección y viceversa. Ese es el punto de partida de “Buen padre, mejor jefe”, un pequeño libro escrito por Natalia Gómez del Pozuelo en el que se explica cómo trasladar las buenas experiencias del ámbito profesional al familiar y al revés.

Y es que son muchos los paralelismos existentes entre una familia y una empresa o un equipo, y al mismo tiempo también son numerosas las semejanzas existentes entre el papel de padre y el de gerente o directivo. En ambos grupos humanos, familiar y empresarial, es importante la comunicación, por ejemplo, o la formación en determinadas áreas, el acompañamiento y la coordinación para, entre todos, llevar a buen puerto el objetivo común. Por eso el padre/directivo, debe ejercer sus dotes de liderazgo adecuadamente, midiendo las dosis de mando, trabajando el aspecto motivacional y sabiendo utilizar adecuadamente el siempre necesario efecto recompensa.

De algún modo, lo que se hace bien en casa, se puede aplicar en la oficina y viceversa; de esta forma será también más fácil conciliar vida laboral y familiar ya que aprovecharemos cada vez más sinergias y alinear esas dos facetas en una sola. Quizás finalmente, no sea tan diferente ser padre y ser jefe ¿o no?

 

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