Formación e innovación, las claves del futuro

Formarse para mejorar cada día e innovar para diferenciarse y poder competir. Parece fácil, y hasta evidente, sin embargo no debe serlo cuando son cada vez más las voces que se suman en la reafirmación de estas dos ideas. Una de las últimas en hacerlo públicamente ha sido la de Rafael Miranda, el nuevo presidente de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), que en una entrevista en Expansión recalcaba estas dos ideas como claves de futuro para las empresas.

Miranda, entiende que formación e innovación son claves tanto para impulsar el desarrollo de un país como para la competitividad de una empresa. De hecho, plantea la formación continua como uno de los primeros deberes de empresarios y directivos y reprende a quienes sigan considerándola un gasto, en lugar de una inversión. En ese sentido, plantea la formación como una clave estratégica para enfrentarse a escenarios de incertidumbre, de cambios y de inestabilidad, ya que se configura como la mejor herramienta para adaptarse a ellos.

Es también en esas circunstancias cuando es más necesaria la innovación, y esta nace de la formación continua ya que difícilmente se podrá innovar sin haberse preparado para ello. “Tenemos que reinventar casi todo. Casi nada vale. Ya no sirven los entornos tradicionales, hay que preparase para una competencia global y para entornos cambiantes rápidamente” sentencia Miranda.

Es sabido que de las crisis surgen las mejores ideas e iniciativas. La necesidad aguza el ingenio, pero es necesario abrir la puerta a esa innovación, alimentándola primero con conocimiento y formación, y apoyándola para que se convierta en productividad, eficiencia y en definitiva, beneficios. Formarse e innovar, es tarea de todos, del individuo y del colectivo, de la empresa y de la sociedad.

Aceptar el reto de la formación y la innovación es mirar hacia adelante y arrojar luz sobre el futuro


Comentarios { 0 }

Escuchar y aprender de los mejores

El Cine, la Literatura y otras artes creativas como la Publicidad, proporcionan a menudo mensajes útiles y aplicables a los Recursos Humanos, como demostramos cada semana en los artículos que publicamos en este blog. De hecho, en esta última disciplina, la Publicidad, y con el fin de diferenciarse ante la creciente competencia, los mensajes son cada día más elaborados, por lo que a su vez, permiten un mayor número de analogías. Es el caso de la última campaña lanzada por Banco Sabadell, “Conversaciones sobre el futuro“, en la que se propone y expone el diálogo entre personajes destacados en su profesión o su sector, para aportar ideas instructivas y conformar una visión multidisciplinar de su realidad.

Tomemos como ejemplo la conversación de una de sus piezas, la que reúne al exjugador y entrenador del F.C Barcelona, Pep Guardiola, con el conocido y laureado director de cine, Fernando Trueba. Ambos, y cada uno en su terreno, dirigen personas, coordinan equipos, gestionan y por lo tanto, de sus palabras pueden sacarse numerosas lecciones para el management de recursos humanos y la gestión del talento. Al ejercer, además, profesiones no directamente vinculadas al terreno económico -aunque inherentes a él-, aportan puntos de vista originales, no sujetos al beneficio inmediato y no por ello menos beneficiosas.

Así, por ejemplo, abordan temas como el papel del directivo o el gestor y cómo debe comunicarse con sus profesionales y equipos; la pasión por el trabajo bien hecho o por alcanzar determinados objetivos y cómo transmitirla; el derecho y hasta la necesidad de equivocarse para mejorar y avanzar; el valor del esfuerzo y la urgencia de formar a los más jóvenes en esa idea; la importancia de los sueños pero también de saber distinguir lo plausible de lo irreal.

Estos líderes, así se les considera en sus áreas, son capaces de salir de su realidad diaria para analizarla y sacar lecciones claves para el futuro. Así lo demuestra, por ejemplo, Pep Guardiola al decir que “la herramienta más educativa para mí ha sido el deporte” en el sentido de que con ella aprendió a asumir la derrota pero también a levantarse, a mejorar y esforzarse, a entender que puede haber otros mejores y no por eso claudicar. Y así lo manifiesta, también, Fernando Trueba, al afirmar que “nuestro trabajo consiste en sacar lo mejor de la gente con la que trabajamos“, y para ello tratar a cada uno en términos de igualdad y, sin embargo, necesariamente de forma diferente.

Escuchar, reflexionar y dialogar, es en definitiva, una de las mejores formas de aprender. ¿Por qué no escuchar, entonces, a todo el que, de verdad, tenga algo que decir?

Comentarios { 0 }

Prepararse para lo peor

Formación para afrontar los retosLa literatura de Recursos Humanos no es amiga de fatalismos, pero lo cierto es que la vida se empeña en enseñarnos cada día, que su recorrido no es precisamente un camino de rosas y que son muchos los obstáculos que deben salvarse para sobrevivir y alcanzar nuestros objetivos. Del mismo modo, y aunque las circunstancias y el trabajo bien hecho lleven en ocasiones a pensar que todo está hecho, conviene estar siempre alerta porque en un mundo como el actual, cada día más competitivo y en un mercado más global e interrelacionado, todo puede cambiar en un instante.

Por ese motivo, y más allá de la estrategia empresarial global, desde Recursos humanos es necesario anticiparse a las crisis, internas o externas, con todas las herramientas existentes. Y en esa tarea, de nuevo, la formación se configura como un arma excepcional. En primer lugar porque permite formar mejor a los profesionales y desarrollar todas esas aptitudes que se hacen imprescindibles en momentos de crisis: dotarles de nuevos conocimientos y capacidades que aporten valor añadido a la empresa, potenciar su creatividad e innovación para permitir nuevas soluciones, proporcionarles modelos de éxito para aprender de los mejores, reforzar su seguridad y autoestima, enseñarles a pensar y trabajar en equipo, etc.

En segundo lugar, la formación puede ser una potente ayuda en la creación de un buen ambiente laboral, y la consecución de una mayor satisfacción entre los empleados, actuando así también como herramienta de retención. El efecto motivador e integrador de la formación no debe desdeñarse. De hecho, el hecho de contar con profesionales en continuo proceso de aprendizaje, permite a la empresa afrontar los momentos difíciles con mayor optimismo y la seguridad de que tarde o temprano, se encontrará la forma de sacar el proyecto empresarial adelante.

Finalmente, la formación no es sólo un valor añadido, como se ha entendido hasta ahora. Es “EL”, con mayúsculas, valor añadido, el que marcará la diferencia entre los que sobrevivirán a los contratiempos y los golpes del devenir empresarial, y los que sucumbirán a ellos. Ahora, más que nunca, la formación es una pata imprescindible en toda estrategia empresarial.

Como bien dice el refranero español, “lo que no te mata, te hará más fuerte“. Pero para eso, hay que prepararse, primero, para lo peor. Lo demás, vendrá solo.

 

Comentarios { 0 }

La formación diferencia a los mejores

Recientemente, comentábamos que no es más feliz el que más produce, sino al revés, basándonos en un estudio de Adecco sobre felicidad en el trabajo. También se ha explicado aquí que la retribución flexible, por ejemplo, en formación, aporta motivación a los profesionales, y por lo tanto puede considerarse como una herramienta más de captación y retención del talento.

Ahora, y una vez más, un estudio, esta vez realizado por CRF Institute, ha venido a demostrar la veracidad y actualidad de estas conclusiones. Se trata de Top Employers 2011, un documento de la citada consultora del que informaba recientemente RRHH Press, y en el que se revela que las empresas mejor consideradas por sus trabajadores cuentan con programas de formación; sea online (88%), en el puesto de trabajo (81%), por medio de talleres (84%) o por evaluación de 180 o 360º (79%). Además, para conocer en todo momento la satisfacción de sus empleados con respecto a sus políticas formativas, todas ellas cuentan con los mismos para la evaluación de sus acciones de formación consultándoles si han percibido un aumento de conocimientos o capacidades, y si consideran que lo aprendido es aplicable en su puesto de trabajo.

La formación se erige así en un elemento diferenciador más de las empresas más valoradas por sus empleados que, obviamente, también tienen en cuenta otras cuestiones a la hora de poner buena nota a su Compañía. Así, temas como el respeto a la diversidad -sobre todo la de género-, la integración de discapacitados, la Responsabilidad Social Corporativa, la comunicación interna, los beneficios sociales y la cultura de empresa, entre otros, juegan también un papel determinante a la hora de captar y retener talento. Pero una vez más, un asunto normalmente relegado a un nivel secundario en algunas empresas, como es el apoyo a la formación interna, se revela como clave en el buen desarrollo de las mejores Compañías.

¿Será que, finalmente, el interés por la formación es una de las cuestiones que les diferencia?

Comentarios { 0 }

Construir comunidad o no construir nada

En marketing, la revolución 2.0 ha extendido una idea clave: las personas ya no compran cosas, se unen a las cosas. Esta sentencia, que alude a la creación de comunidades como forma de vincular las marcas a las personas y crear la fidelidad necesaria para su supervivencia, es perfectamente extrapolable al mundo de la empresa y el management. Cada vez más, el presente y el futuro de las organizaciones depende no sólo de atraer al talento sino de integrarlo, sustituyendo la etapa de la implicación por la del compromiso.

De todo ello trata “Construir comunidad“, una obra de Francisco Giménez Plano y Mariá Moreno que trata de marcar la guía de ruta para la captación de los mejores profesionales y su “engagement” más efectivo.  Partiendo de un ejemplo ficticio, sobre una empresa que debe reforzarse para hacer frente a un mercado fuertemente competitivo, sus autores desgranan las distintas etapas por las que debe pasar una organización para crear comunidad internamente, paso que posibilitará la creación de esta comunidad también externamente.

El nuevo paradigma 2.0 cuestiona el modelo dual, basado en el enfrentamiento o la tensión entre dos fuerzas opuestas, y propone un modelo abierto y de colaboración en el que los empleados y los clientes pasan a ser primero partners para después formar, cada vez más, parte de un negocio. Transparencia, diálogo, confianza son términos imprescindibles en este nuevo lenguaje, cuyo fin último es el compromiso, la durabilidad y el beneficio común.

¿Aceptas el reto?



Comentarios { 0 }