Claves para la motivación en periodos de crisis
A nadie se le escapa que los momentos de crisis económica que se están viviendo en España, Europa y buena parte del mundo occidental, generan, como consecuencia de una continuada inestabilidad y el aumento del riesgo, un estrés acumulado y profundamente desmotivador. Ante una perspectiva económica incierta y a menudo retratada con trazos oscuros, empresas, directivos y profesionales tienden a caer en el desánimo, con las consecuencias que este tiene en la productividad y a la postre en el futuro de empresas y economías.
Pero no hay que olvidar que hubo antes otros momentos difíciles y tarde o temprano se acabaron superando. De esas etapas debemos recuperar las lecciones aprendidas, que son en sí mismas un factor de motivación. Más allá de este primer punto y yéndonos a lo inmediato, pueden seguirse pautas que nos ayudarán a automotivarnos y motivar a otros cada día, trazándonos así el camino hacia un presente lleno de fértiles semillas para un futuro mejor:
- en la medida de lo posible dedique cada día una parte de su jornada laboral a realizar alguna actividad que, además de productiva, le haga realmente feliz, sea porque le guste o porque ha desarrollado un especial talento para la misma;
- evite pensamientos, ambientes y personas negativos, le restarán parte de la energía que necesita para realizar correctamente su trabajo y no es precisamente el mejor momento para perderla o gastar tiempo en asuntos que no le aportarán nada;
- prodigue a su alrededor un ambiente sano y positivo; recurra al humor y ante la adversidad trate de buscar el lado positivo, el vaso medio lleno, es contagioso y le llegarán sus efectos de vuelta;
- busque en su entorno profesional valores más allá de lo económico; empatía, conocimiento, entendimiento, alianzas; tome interés por aspectos no profesionales de sus equipos y comparta los suyos propios, humanícese, le traerá grandes satisfacciones;
- en la misma línea, busque momentos para sí mismo en su tiempo libre, para desarrollar aficiones, escapar de la rutina, relajarse y satisfacer sus necesidades emocionales y vitales; dedique tiempo a su familia y sus amigos, siempre que le apetezca, no vaya a convertir también esta faceta en una obligación más que le cargue de estrés;
- recuerde los motivos por los que se inició en su actividad, sea profesional o empresarial, su vocación inicial y trate de recuperar el gusto por cumplir los objetivos que se fijó entonces;
- escriba esos objetivos y fíjese metas intermedias, resultará más fácil y satisfactorio subir la escalera de escalón en escalón, que tratar de llegar al último peldaño de golpe;
- asimismo, trate de fijarse metas alcanzables; lo contrario es una frustración constante que no le ayudará necesariamente a perseverar, la ambición también tiene grados y de ellos depende el éxito;
- revise sus objetivos desde el interior y diferencie los que se fijó usted mismo de los que otros (familia, clase social, entornos) le han fijado y ha aceptado inconscientemente; probablemente cumplir los primeros le dará más satisfacciones, por lo tanto, trate de intercalarlos y, si puede, priorice los suyos;
- ante la adversidad recuerde momentos anteriores en los que se encontró con obstáculos y cómo consiguió salvarlos hasta llegar adónde está ahora; si pudo hacerlo una vez, podrá hacerlo de nuevo;
- una de las claves del éxito y la motivación es la constancia; es más motivador hacer poco, de forma constante, que mucho un día y nada al siguiente. La constancia genera auto-confianza y este es uno de los primeros y más importantes motores de la motivación;
- finalmente, recupere la confianza en sí mismo; perdónese y no se flagele culpándose por sus errores, fallos o frustraciones. Busque nuevos caminos, nuevos puntos de vista y hágalos suyos. Ganará en confianza. Lo conseguirá.





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