El reto de “vender” la formación internamente (I)

Cuando, desde una empresa de formación como Educa-training,  tratamos con los responsables de Recursos Humanos, gerentes o quienes, en definitiva, se encargan en la empresa de definir y proponer formación para sus profesionales, estos suelen ser receptivos pero se encuentran, a menudo, con resistencias internas a la hora de implantar dichos programas formativos. Su pregunta es ¿cómo puedo “vender” esta formación internamente para que sea aceptada de buen grado?

Como es habitual, no hay una respuesta única, pero desde la experiencia en formación de Educa-training, detectamos que seguir algunas pautas, ayudará a convencer a todos, en la empresa, de que una formación es necesaria y adecuada a sus necesidades, y revertirá en más eficiencia, eficacia y competitividad para la empresa y sus trabajadores.

El primer paso consiste en localizar los problemas, carencias o necesidades que existen en la empresa y sus profesionales. En ese sentido, es clave localizar y priorizar para resaltar cuál o cuáles son los principales “talones de Aquiles” de la empresa para entender en qué medida puede, la formación, ayudar a solucionarlos.

El segundo paso se basa en definir correctamente el problema cualitativa y cuantitativamente, es decir, aportar datos como la valoración de pérdida real o de oportunidades en términos económicos que genera, o de otro tipo de variables como el tiempo o los recursos que acapara o bloquea.

El tercer paso, decisivo, es tratar con los distintos públicos implicados (stakeholders) para ver su punto de vista sobre dicho problema: primero, comprobando si para todos la circunstancia apuntada tiene la consideración de problema;  y, después, contrastando con ellos todos los puntos de vista posibles sobre el mismo. Esto aportará una visión variada y global que completará la definición de problema, haciéndola más aceptable por todos.

En cuarto lugar, se puede proponer una formación que aporte soluciones o ayude a encontrar soluciones al problema definido y consensuado por todos. Esto significa abrirse a propuestas no sólo globales o transversales, es decir formación igual para todos, sino también programas adaptados a cada departamento, con enfoque formativo especializado, de modo que se ajuste al punto de vista de cada uno.

Finalmente, el último argumento es avanzar una propuesta para dar feedback de los resultados de la formación en términos cualitativos y, sobre todo, cuantitativos. Es decir, adelantar que se hará una valoración posterior al transcurso de la formación para evaluar su aportación a cada profesional y a la Compañía en general, en distintos aspectos, también el de rentabilidad económica. Sin duda, demostrar un retorno positivo de la inversión en formación es la mayor arma para convencer a todos, internamente, de que la formación es necesaria y rentable.

¿Aceptas el reto?

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Formación para ahorrar, ¡ahora más que nunca!

Dados los tiempos que corren, no es necesario insistir demasiado en la importancia que tiene ahorrar y reducir costes, para la supervivencia de una empresa y la mejora de su competitividad. Pero ¿por dónde empezar? ¿Qué es imprescindible y qué no lo es? ¿Podemos guiarnos sólo con nuestra intuición, o es preferible aplicar criterios más objetivos?

Todas ellas son preguntas que asaltan a diario a los gestores y directivos de una empresa, así como a los profesionales de sus departamentos contables o de gestión financiera. De hecho, aunque ya cuenten con amplios conocimientos de gestión contable, no siempre manejan del mismo modo las fórmulas para negociar con sus proveedores, interpretar y gestionar adecuadamente los flujos de tesorería y otros indicadores económicos.

Finalmente, extender este conocimiento al resto de la plantilla puede ser de gran ayuda para conseguir que la idea del ahorro y de la optimización de recursos sea transversal, y guíe las decisiones y actuaciones en todos los niveles y departamentos de la empresa.

Llegar a trasladar conocimientos de ahorro en la gestión a todos los estamentos de una empresa pasa, inevitablemente, por la formación. Conscientes de esta necesidad, desde Educa-training , lanzamos formación específica sobre “Cómo ahorrar en Tiempos de Crisis”. El objetivo de la misma es avanzar en cómo gestionar un presupuesto, mejorar la rentabilidad de la empresa y , finalmente, acabar bien cada ejercicio contable.

Para ello, en esta formación se abordarán asuntos como los ratios financieros, la negociación con proveedores, los flujos de tesorería y la gestión de herramientas informáticas de contabilidad y gestión financiera.

Y además, durante todo el mes de mayo, lo haremos a precios muy especiales. Contacta con nosotros en el teléfono 902 14 07 07 o en el email: info@educa-training.com

Ahora, más que nunca ¡aprendamos a ahorrar!

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Formación y gestión del tiempo: el círculo virtuoso

Las mayores preocupaciones a nivel profesional y en el ámbito de la empresa son la productividad y la correcta gestión del tiempo. Y no es casualidad: desde esta misma tribuna comentábamos recientemente un estudio que indicaba que el 55% de la jornada laboral en España es improductiva y sólo el 45% se dedica a tareas realmente rentables.

Diferenciar lo importante de lo urgente, evitar las pérdidas y los “ladrones” de tiempo, organizar la jornada laboral y optimizar la realización de tareas, saber delegar, empezar por las tareas más duras, no postergarlas… son algunos de los principios básicos para avanzar en la gestión del tiempo. No son secretos ocultos, ni grandes revelaciones, ya que figuran en todos los decálogos y libros sobre gestión del tiempo, y son, además, cuestiones de sentido común. Y sin embargo, a pesar de ser conocidos ¡nos sigue faltando tiempo!

Como en tantos ámbitos del aprendizaje, es necesario diferenciar la teoría de la práctica. Y en ese sentido, se hace necesario complementar toda la literatura de gestión a la que hayamos podido acceder, con una formación práctica en gestión del tiempo. Adquirir habilidades y aprender a aplicar técnicas eficaces en la gestión del tiempo requiere de una formación específica, y por supuesto ¡de invertir tiempo!

Y es que la paradoja de nuestros días es que, a menudo, decimos no tener tiempo para la formación, incluso para esa formación que nos ayudaría a optimizar el tiempo… Por eso, puede afirmarse que sin duda, formación y gestión del tiempo conforman un círculo virtuoso: al aplicarse la formación a esta materia, mejora la productividad, la eficacia y la eficiencia, obteniéndose así más tiempo para otras cuestiones, como, por ejemplo ¡más formación!.

En definitiva, y aunque suponga repetirse una vez más ¿no es hora de ponerse al día en lo que se refiere a gestión del tiempo? No mire el reloj, ¡póngase con ello ya!


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Formarse para el éxito empieza con un sueño

Nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de la visión, con mayúsculas, para el éxito profesional y empresarial. Marcarse una meta, unos objetivos, sentarse a pensar cómo alcanzarla, formarse y prepararse para afrontar las dificultades que encontraremos en el camino, y luchar, trabajar duro, cada día, con la meta fija en nuestra meta; todo eso es tener una visión de futuro profesional o de empresa, y llevarla a la práctica.

Es frecuente que el emprendedor, o el directivo, sobre todo cuando está a la cabeza de una pequeña o mediana empresa, se amedrante ante todo lo que queda por hacer para llegar a su objetivo. Pero la fuerza de los sueños, de la visión, es la energía que levanta cada día a millones de autónomos, emprendedores, directivos, pequeños empresarios y profesionales de todo género, orden y capacitación para seguir adelante y progresar.

Con la adecuada formación, ese impulso para avanzar será siempre más fuerte, y el miedo se disipará, como la niebla ante los potentes faros de una moto primero, un coche después y finalmente un imponente avión. La formación continua es la base para seguir alimentando esa fe en un futuro mejor, y además, hacerlo realidad; es lo que nos ayuda a seguir soñando y saber que no será una ilusión, sino que lo conseguiremos de verdad.

Acompáñanos, hagamos de la formación ese lugar donde empiezan a cumplirse los sueños.

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Formación para producir más ¡y en menos tiempo!

Como ya comentábamos al hilo del último Congreso Nacional para la Racionalización de los horarios españoles, más tiempo de trabajo no siempre es igual a más y mejor servicio o productos. Los últimos en resaltar de nuevo esta realidad, 1.000 veces repetida y pocas veces asumida, ha sido el primer Meeting de Recursos Humanos organizado recientemente por la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (Femeval). Durante el mismo, se daban datos como que el 55% de la jornada laboral en España es improductiva y sólo el 45% se dedica a tareas realmente rentables. Ha leído bien: casi la mitad de la jornada laboral ¡es improductiva!

Este dato nos lleva a realizar dos reflexiones antitéticas. Es decir, ¿podemos suponer entonces, que si redujéramos la jornada laboral a la mitad, esto no afectaría a la productividad?  ¿o se puede deducir de ello que si aprovecháramos mejor la jornada laboral duplicaríamos nuestra productividad y eficiencia?

Tanto ante la primera pregunta, como ante la segunda, la respuesta debe ser unívoca: el tiempo de trabajo es una inversión y por lo tanto, como tal, debe ser rentable, es decir, en términos de trabajo: productiva. Pero ¿cómo hacerlo? Cada caso requerirá una solución a medida pero sin duda, optimizar el tiempo de trabajo empieza con una formación adecuada.

Por una parte, es necesaria una formación específica en la optimización del tiempo, en la que se enseñe a priorizar, eliminar tareas improductivas y reducir los tiempos “muertos” y/o de transición entre tareas. Por otra parte, será necesaria una formación específica en cada tarea, para que el tiempo que se invierta en ella sea efectivo, convirtiéndose en un bien con valor añadido, y no un gasto…

En medio de todo ello, quizás encontremos, de paso, razones para reducir la jornada laboral, pero eso es harina de otro costal, y será una de las consecuencias positivas de saber aprovechar el tiempo.

¡El tiempo es oro, aprende a usarlo!

 

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