6 consejos para superar el síndrome posvacacional
6 de cada 10 trabajadores sufren estrés a la vuelta de vacaciones y algunos, un 16%, dicen no superarlo hasta pasada una semana, al menos. Son datos de una encuesta divulgada recientemente por Randstad, que reflejan una circunstancia que se repite año tras año: la tensión que sienten los profesionales al regresar a su rutina diaria y enfrentarse a su trabajo.
Sin duda, el efecto crisis ha hecho mella en esta situación, de hecho, este año la proporción ha aumentado en un 4% respecto al pasado año. Sin embargo, no todo está perdido y existen múltiples formas de aliviar dicho síndrome. Una buena dosis de sentido común y otra de vida sana ayudarán a conseguir ese objetivo, mientras tanto aquí van algunos consejos:
- trate de incorporarse al trabajo un miércoles o un jueves; esto le permitirá afrontar esos primeros días con menos tensión ya que en apenas unos días tendrá un descanso de fin de semana. Además de esta forma puede empezar a programar la semana entrante y enfrentarse a sus objetivos con más entereza;
- reorganice su trabajo poniendo negro sobre blanco: objetivos, tareas y prioridades. Como decíamos en el anterior artículo, le ayudará a centrarse y psicológicamente le ofrecerá un considerable alivio;
- cuide su dieta, aligerándola y equilibrándola con más verdura y frutas y menos carne; aún se mantienen temperaturas estivales, con lo cual conviene no sobrecargarse con comidas más propias del invierno. Su estómago lo agredecerá, al igual que su cintura y su estado general;
- haga ejercicio: salga a caminar después de su horario laboral o incluso después de cenar, encuentre un hueco, aunque sólo sea de media hora, para practicar ejercicio, aliviar la mente y destensar el cuerpo;
- trate de dormir más horas de las habituales: si sigue los consejos anteriores, le será más fácil relajarse y poder conciliar un sueño reparador. Aprovéchelo para dormir durante más horas. Esto le permitirá levantarse más despejado y descansado, con fuerzas para afrontar con ánimo la jornada laboral;
- trate de formar una actitud positiva, buscando la parte más positiva de su realidad: el hecho de tener trabajo, la relación con los compañeros o equipos, la consecución de metas y objetivos profesionales, son circunstancias dignas de agradecer. Piense que el trabajo puede ayudarle a conseguir sus objetivos personales, sea porque le realiza, admitamos que no siempre ocurre, o porque es un medio para alcanzar otras metas;
Si finalmente, no lo ve claro o le afecta seriamente a la salud, no dude en acudir a un especialista. A veces, los cambios de ritmo o una simple descompensación alimenticia pueden propiciar episodios de estrés que en manos de un médico son fácilmente afrontables. ¿Listo para empezar?


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