Formación en empresa

La motivación en el trabajo

¿Cuántas veces hemos escuchado aquello de “no estoy motivado en el trabajo”? El problema es que muchas veces los trabajos no se han diseñado para desarrollar la motivación, como ocurre, por ejemplo en las cadena de montaje, una tarea rutinaria y aburrida, entre otras cosas porque apenas requiere asumir responsabilidades.

Es obvio que el ser humano tiene necesidades que ha de satisfacer y estas necesidades hacen que tenga un comportamiento motivado. Trasladándolo al ámbito profesional, se entiende que la motivación en el trabajo es el esfuerzo que la persona está dispuesta a iniciar y mantener en su trabajo.

Por ejemplo, es frecuente encontrarse con situaciones en las que los empleados se quejan porque no se reconoce su trabajo, y sin embargo, se les recrimina cuando cometen un error. Por eso, para mejorar la motivación, es importante para las empresas  comprender y crear el ambiente de trabajo adecuado, lo que incluye el reconocimiento al trabajo bien hecho.

El directivo que desarrolla un estilo participativo, ofrece oportunidades para que los empleados desarrollen su potencial y da autonomía para tomar decisiones favorece la motivación de los trabajadores. Los factores de reconocimiento del logro, autonomía, responsabilidad y posibilidad de avance producen motivación. Es importante que los trabajadores disfruten con su trabajo, estén dispuestos a asumir nuevas responsabilidades y se identifiquen con la organización.

¿Pero cómo detectar en qué puntos incidir para llegar a ese punto? Si nos conocemos y analizamos  podremos identificar qué impide que estemos motivados en el trabajo. Por ejemplo, las metas: una de las cosas que nos ayuda a motivarnos es crear una fecha límite para conseguir algo. De igual forma que nos motivamos cuando nos ponemos el logro de hacer 20 Km en bicicleta en un tiempo determinado, nos motivamos si nos ponemos, por ejemplo, la meta de conseguir 3 clientes nuevos en una semana.

Finalmente, no hay que olvidar que la motivación en el trabajo es importante no sólo para la empresa y los equipos, sino también para nuestro colaboradores. Es un camino de ida y vuelta, ya que partiendo de la motivación en el individuo, se favorece un clima  positivo con los compañeros y se potencia el trabajo en equipo.

Por todo ello las mejores empresas han entendido que la motivación favorece la implicación con el proyecto que se está llevando a cabo, mejora la calidad en el servicio, ayuda a la interacción y genera confianza.

Por eso, han comprendido que, con una buena motivación en el trabajo todos ganamos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *