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Por qué un cliente es como un(a) suegro(a) Parte II

Por: Alejandro González

Gracias a la primera parte de este post, conocimos las similitudes entre clientes y suegros(as). Pues bien, ahora es el turno de entender cómo estas semejanzas pueden ayudarnos a tener mejores relaciones con clientes (y de paso con la familia política):

El secreto consiste en tratar de agradar y conquistar a un cliente como lo harías con los progenitores de tu pareja:

– Roma no se conquistó en una hora, muéstrate siempre empático y paciente, el tiempo juega a tu favor. Demuestra cariño, respeto y atención por aquello que os une, ya sean servicios o personas.

– Agarra tanta confianza como te otorguen, si es posible algo menos y desde luego NUNCA más. Permanece vigilante a este respecto, en ocasiones determinadas muestras de confianza son pruebas para tratar de predecir futuras conductas inconvenientes.

– Cuenta con la existencia de los recuerdos de homólogos previos y muéstrate como una persona de referencia y de confianza. Has de demostrar que no hay nadie mejor que tú: sé formal, atento, cordial y solícito.

–  Si surge cualquier dificultad actúa velozmente en su solución, maximiza la atención y transparencia sobre el proceso.

– Hazles saber que jugáis en el mismo equipo y que tenéis los mismos objetivos finales. Hazle saber que estás de su parte, como un facilitador de su voluntad y sé comprensivo cuando no puedas darle gusto.

La empatía es tu baza más importante: métete en la cabeza de tu cliente-suegro(a). El cliente-suegro (a) desea esencialmente que todo vaya bien, que exista transparencia y buen hacer. Por ello, evita con tu cliente todo lo que evitarías con tu suegro/a (especialmente en los inicios de vuestra relación):

– Evita dar más información de la que debes sobre los procesos internos. Sé discreto, tanto con la información que das como con la que pides. Pedir y/o dar más información de la debida, puede jugar en tu contra.

– No ocultes los errores importantes: dáselos a conocer temprano y preferiblemente junto con la solución a los mismos.

– No todos los clientes-suegros (as) son iguales, en ocasiones la escasez de interacciones juega más a tu favor que un exceso en de las mismas.

Esta relación de semejanzas es sólo una analogía del día a día que nos sirve para comprender de otra manera las relaciones entre cliente y proveedor. Para entenderlas y trabajarlas adecuada y sistemáticamente es imprescindible disponer de un entrenamiento destrezas y conocimientos al respecto. Desde Educa-training somos expertos en procesos de calidad en la atención al cliente y ayudamos a muchos de nuestros colaboradores a mejorar el día a día con sus colaboradores.

Si deseas que te ayudemos, no dudes en contactarnos a través de info@educa-training.com o del siguiente formulario (Clic Formulario)

Descubre más sobre la relación cliente-suegro en la primera parte de este post.

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Por qué un cliente es como un(a) suegro(a) Parte I

Por: Alejandro González

Recientemente me di cuenta de que el trato diario con cada cliente guarda una semejanza importante con un tipo relación más cotidiana, digamos más familiar: la relación con los suegros. Existen varios puntos de unión entre estos tipos de relaciones aparentemente tan alejadas, especialmente en los primeros momentos de las mismas

–  Normalmente, tanto el cliente como el suegro invierten más en la relación que tú: ya sea su descendencia o su capital y/o recursos.

–  Estos recursos son percibidos como insustituibles y por lo tanto el bienestar juega un papel fundamental en la conquista del cliente-suegro(a).

–  Consecuentemente, por defecto (y por más que se intente evitar y disimular) existe en los comienzos en ambos tipos de relación cierta sensación de desconfianza.

–  Así, parece darse un análisis constante sobre lo que se dice y se hace, máxime durante los inicios de la relación.

–  En no pocas ocasiones, se parte de una situación de escasez de referencias sobre ti, aunque sí las hay de tus homólogos: las comparaciones estarán al orden del día, se expliciten o no.

–  Aunque no sea cierto, existe una tendencia importante por parte del cliente/suegro(a) a considerar vuestra relación con el, como una lucha por conseguir intereses distintos.

Esta relación de semejanzas es sólo un atajo cotidiano para entender mejor las relaciones cliente-proveedor. Para comprenderlas, trabajarlas correcta y sistemáticamente resulta imprescindible disponer de un entrenamiento en habilidades y conocimientos al respecto. En Educa-training somos expertos en diseño desarrollo e implantación de procesos de calidad en la atención al cliente y ayudamos a muchos de nuestros colaboradores a mejorar el día a día su imagen frente a sus clientes. Si deseas que te ayudemos, no dudes en contactarnos a través de info@educa-training.com o del siguiente formulario.

Descubre más sobre la relación cliente-suegro en la segunda parte de este post.