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ROSER IRANZO: UN BUEN DIRECTIVO (A) ES UN MOTIVADOR Y ANIMADOR DE EQUIPOS

La presencia de la mujer en el mundo laboral está vinculada a su competitividad y a la reivindicación de su trabajo, en este contexto la Organización de las Naciones Unidas en el año 1975 estableció el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer, para velar por sus derechos   en el tiempo de la Revolución Industrial.

Con la evolución del mercado y el desarrollo de nuevos puestos de trabajo, la mujer ha mantenido su capacidad de adaptarse a los cambios, ha invertido más tiempo en su formación profesional, haciéndose más competitiva, logrando subir peldaños en las empresas hasta asumir funciones en áreas estratégicas como la dirección.

En Educa-training, apoyamos la competitividad de la mujer, y nos sumamos a la celebración de su día, compartiendo una entrevista a Roser Iranzo, General Manager de Sogimair S.A, quien comparte su visión del liderazgo femenino en la empresa.

“La competencia se demuestra día a día,  y el resultado llega por sí  solo”

La experiencia profesional de Roser inicia en 1982, en la empresa familiar Sogimair S.A, especializados en aire comprimido y refrigeración industrial. Venta y servicio de mantenimiento de compresores de aire y equipos de refrigeración industrial. Ingeniería e instalaciones.

En el año 93 asume la dirección general de la compañía y su plan de expansión nacional, gestionando la central, delegaciones propias en varias ciudades de España, y la red de distribuidores. Con 180 empleados de diferentes áreas y un volumen de facturación de 15 millones de Euros.

Desde 2013, se ha desempeñado como General Manager de la empresa, luego de ser adquirida por un grupo multinacional del sector.

Liderazgo y estrategia

El cumplimiento de los objetivos está determinado por la estrategia, al conocer los retos profesionales de Roser, relacionados con la expansión y crecimiento de  Sogimair S.A  y gestión de la empresa en tiempos de crisis. Explica que “una exhaustiva planificación, con un gran convencimiento de que es la mejor estrategia y haciendo participe a tu equipo”. Son las claves con las que ha ejecutado sus estrategias.ROSER

Ha mencionado que uno de sus retos ha sido la gestión de la empresa en tiempos de crisis ¿Cómo en un contexto adverso pudo mantener la compañía evitando las afectaciones de la crisis? “Se trató en su momento de convertir un modelo de gestión de una empresa familiar a un entorno de Multinacional y a la vez todo este proceso en plena crisis económica: El éxito fue una confirmación de que todo el modelo de gestión anterior, liderazgo, confianza, proximidad respeto e implicación es la clave, y nos permitió que todos juntos pudiésemos superar esta difícil etapa”.

De la estrategia pasamos al liderazgo, definido por Roser “como algo innato, cuya finalidad es que tu equipo haga y sienta suyo el proyecto empresarial como tú misma”.

Al indagar sobre el estilo de liderazgo con el cuál se siente identificada, afirma: “me identifico con  la proximidad al empleado sea directivo (a) o no, convencer y no imponer, compartir, escuchar. La imposición tiene poco recorrido”.

Cree que se puede ser líder en el día a día de la empresa: “con mucho esfuerzo, constancia, mucho respeto al empleado y trabajo.”

Convertir los retos en oportunidades de crecimiento

Actualmente la competitividad juega un papel muy importe en el mundo empresarial, por lo que le preguntamos ¿Cómo cree que la mujer puede ser más competente en su trabajo? A lo que responde: “no creo que hay ni deba haber formas o formulas, la competencia se demuestra día a día,  y el resultado llega por sí solo.

Al hablar de eficiencia y de hacer las cosas bien, Roser nos cuenta que “creer en el proyecto, ilusionarte día a día, mucha dedicación que siempre supone un sacrificio, perseverancia y capacidad de ilusionar al resto, son las acciones que ha llevado a cabo para ocupar con éxito cargos directivos. Al afirmar: “Un buen directivo (a) es un motivador y animador de equipos.”

Una misión que se puede lograr: conciliar la vida familiar y profesional

Al preguntarle sobre las mujeres exitosas, nos comenta que admira a las mujeres que están capacitadas y seguras de sí mismas en el aspecto profesional y dejan a un lado  el estar todos los días comparándose con profesionales masculinos. Sobre la conciliación de la mujer con la vida profesional, dice: “por supuesto que no es fácil para una mujer conciliar la vida familiar y profesional, apostar por tu carrera profesional siempre implica alguna renuncia y sacrificio, no existe ninguna fórmula mágica”.

Al hablar de la vida familiar, Roser nos cuenta que está casada y tiene una hija de 28 años, al tiempo que relata con orgullo: “haciendo verdaderos malabarismos no me perdí ninguna reunión de padres, o cualquier otro evento relacionada con ella,  viendo a mi hija hoy en día pienso: pues lo has hecho bien, pero cuando digo malabarismos, no lo digo con pesar al contrario, lo digo con satisfacción de haberlo conseguido.11665585_10207274674093586_6661007492557184000_n

Al igual que hay tiempo para la vida en familia, también hay un espacio para pasarlo bien, una de las formas de hacerlo es disfrutando de mar, pues se confianza “mediterránea y una enamorada del mar”, siendo sus lugares de desconexión Ibiza y Formentera.

Finalizamos la conversación indagando sobre los aprendizajes que ha obtenido de su experiencia profesional, a lo que responde: “han sido muchos y variados, los que más me han marcado ha sido el gestionar una compañía en época de crisis y la integración del personal de una empresa familiar a una compañía multinacional, con el gran cambio de modelo de gestión que esto representa en una empresa familiar con más de 50 años de vida en el sector.  Por último comparte su máxima de vida: “Puedo porque creo y estoy convencida que puedo”.

En Educa-training, apoyamos el liderazgo de la mujer en la empresa y en todos los  ámbitos de la sociedad. Creemos en el liderazgo y empoderamiento, a través de la formación, por lo que hemos desarrollado una formación a la medida para empresas, que permita potenciar las habilidades directivas de sus equipos, con una visión estratégica y el acompañamiento de un partner.

Por:

Gerali Rodríguez M 

Marketing Trainee  Educa-training

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Cambio de esquemas: no sólo valgo, además ¡puedo!

Por Azahara Chamorro

Ya hemos hablado de la formación adecuada para impulsar el cambio con anterioridad y cómo ligada a una actitud positiva podemos dirigir nuestros esfuerzos al éxito para emprender. En un mundo global en el que el ámbito empresarial fluctúa y es en ocasiones muy volátil, una gestión dinámica del cambio es fundamental en toda organización.

Ulrich Beck, sociólogo alemán que ha desarrollado su trabajo sobre la denominada Sociedad del Riesgo, nos muestra una visión donde los riesgos sociales, políticos, económicos e industriales tienden cada vez más a escapar a las instituciones de control y protección de la sociedad industrial. El resultado es la sensación de incertidumbre que tenemos los individuos muy presente todos los días y el miedo que nos deja bloqueados frente a algunas situaciones.

Por eso, la formación es una poderosa herramienta con la que podemos armarnos y abrir nuevas vías de salida, porque precisamente la formación se encuentra en continua evolución y se adapta a las circunstancias reales de forma mucho más rápida que las estructuras tradicionales. Los sistemas educativos evolucionan también con el paso del tiempo y en estos momentos se plantea un cambio de paradigma dirigido hacia elementos como la colaboración, el crecimiento, la flexibilidad y la agilidad en la gestión del conocimiento y de las personas.

El educador y escritor británico Sir Ken Robinson es una figura pionera en este cambio de paradigma. Encabeza una corriente en la que el individuo crea su propio entorno y puede aprender factores como la creatividad y la innovación, que en muchas ocasiones creemos que son elementos con los que nacemos y no podemos hacer nada más al respecto. Siempre podemos aprender y podemos dar la bienvenida a estos elementos que pensamos ya no forman parte de nuestro presente.

La sociedad cambia y nosotros con ella, descubriendo nuevos retos que nos hacen crecer día a día en todos los aspectos y  el profesional ha de ser uno de ellos. La clave estará en saber cómo adaptarnos a los cambios y gestionarlos de manera que supongan una ventaja para nosotros. El cambio debe ser un factor de crecimiento para nosotros, no causa de miedo o reticencias.

El valor añadido de las modalidades de formación alternativas es una de esas ventajas, de la mano con las nuevas tecnologías como vías de alcanzar nuestros objetivos. Nuestros esquemas de formación se adaptan siempre a las necesidades de cada alumno con rigor y poniendo a su disposición nuestra experiencia y visión de futuro para conseguir sus logros. Siempre hacia adelante, porque nosotros siempre valemos.

 

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“Un gran equipo” : formar grupo confiando en las personas

Con frecuencia, desde Recursos Humanos, se afirma que lo más importante en una empresa son las personas, el capital humano. Sin embargo, también a menudo se cumple, por desgracia, el popular dicho según el cual “del dicho al hecho, hay un trecho”. Y es que plasmar ese principio en el día a día de la empresa supone realizar un esfuerzo de superación múltiple : ganar en confianza y generar confianza. Sólo brindando confianza es posible sacar lo mejor de las personas, y dar salida a todo su potencial de desarrollo profesional y humano.

Esa es la idea que traslada, por ejemplo, “Un gran equipo” (Les Seigneurs), una comedia francesa llevada al cine en la que un futbolista de más de 50 años, caído en desgracia y acuciado por los problemas, recibe el encargo de formar y entrenar un equipo de fútbol local. Por una parte, el profesional se encuentra con el reto de superarse a sí mismo, proyectarse en nuevos logros más allá de sus errores, salvando sus debilidades e inseguridades. Por otra parte, debe seleccionar a profesionales que puedan ayudarle a lograr una meta común, de equipo. Y para ello, lejos de pensar sólo en los mejores, acude a personas que, por distintas circunstancias, tienen potencialidades no descubiertas, o no explotadas.

Creer en las personas y sacar lo mejor de cada uno es la tarea que se encomienda a dicho entrenador. Pero, sin duda, antes debe enfrentarse a la titánica labor de salir de sí mismo, enfrentarse a sus miedos y mirar al futuro de frente. De algún modo, y salvando las distancias, puesto que la película citada es una cinta trufada de gags que poco tienen que ver con todo esto, traemos a colación un deporte, el fútbol, que sirve en múltiples ocasiones para ejemplificar el trabajo de formación de Recursos Humanos, y su función en las organizaciones como descubridor y desarrollador de talento. Pero sobre todo, encierra, casi siempre, la primera lección que debe aprenderse si se quiere ver crecer a un profesional, o a una persona: la confianza, la fe en sus posibilidades y la formación de una relación estrecha entre los miembros de un equipo y su cabeza visible, el líder o entrenador.

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Formarse para el éxito empieza con un sueño

Nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de la visión, con mayúsculas, para el éxito profesional y empresarial. Marcarse una meta, unos objetivos, sentarse a pensar cómo alcanzarla, formarse para afrontar las dificultades que encontraremos en el camino, y luchar, trabajar duro, cada día, con la meta fija en nuestra meta; todo eso es tener una visión de futuro profesional o de empresa, y llevarla a la práctica.

Es frecuente que el emprendedor, o el directivo, sobre todo cuando está a la cabeza de una pequeña o mediana empresa, se amedrante ante todo lo que queda por hacer para llegar a su objetivo. Pero la fuerza de los sueños, de la visión, es la energía que levanta cada día a millones de autónomos, emprendedores, directivos, pequeños empresarios y profesionales de todo género, orden y capacitación para seguir adelante y progresar.

Con la formación continua, ese impulso para avanzar será siempre más fuerte, y el miedo se disipará, como la niebla ante los potentes faros de una moto primero, un coche después y finalmente un imponente avión. La formación continua es la base para seguir alimentando esa fe en un futuro mejor, y además, hacerlo realidad; es lo que nos ayuda a seguir soñando y saber que no será una ilusión, sino que lo conseguiremos de verdad.

Acompáñanos, hagamos de la formación ese lugar donde empiezan a cumplirse los sueños.

Lincoln: la formación de un líder

No es necesario insistir demasiado en lo que significa la figura de Abraham Lincoln en el imaginario colectivo, sobre todo en el norteamericano, que tiene a su decimosexto presidente colocado en el paraninfo de los padres de la patria. Por eso, películas como la que presenta ahora el mil veces laureado Steven Spielberg sobre este personaje histórico, aportan nuevas lecturas sobre el mismo, más allá del ensalzamiento patriótico.

Por ejemplo, desde la perspectiva de la gestión y formación en empresa, “ Lincoln” desgrana no pocas lecciones, la mayoría sobre la definición de liderazgo. Aún admitiendo que existen distintos tipos de liderazgo, el análisis de los líderes y sus particularidades, nos llevan siempre a ver puntos en común, que son a la postre los que definen el concepto.

El film retrata los duros momentos en los que, llegando el fin de la guerra de secesión norteamericana, Lincoln plantea la disyuntiva de aprobar una enmienda de abolición de la esclavitud, como condición sine qua non para firmar la paz. Llevar a buen término esa propuesta, una muestra inequívoca de visión, pone a prueba sus habilidades de comunicación y de negociación, su tenacidad y su capacidad para gestionar tareas, roles y personas.

En el desarrollo de todas esas habilidades, se produce la formación de un líder, que se engrandece y gana posiciones en ese rol, a medida que se consigue la meta fijada. “Lincoln” refleja con precisión el nacimiento de una visión, la interiorización de la misma por parte del líder convirtiéndola en misión, y la transmisión efectiva de la misma en distintos entornos, hasta su materialización. De la misma forma, un líder, en la empresa, debe ser capaz de forjar una visión del proyecto a corto, medio y largo plazo y trasladarla a sus equipos para que este se convierta primero en una misión compartida y después en una realidad palpable.

Finalmente, la película aporta también un componente no menos importante hoy, el carácter ético, moral de las acciones y empresas humanas. La enmienda propuesta por Lincoln encierra no sólo un empeño político, sino ético, cuyo calado sólo puede entenderse a la luz de la Historia, cuyo curso cambió de forma trascendental; tan es así, que si no fuera por ese cambio constitucional, EE.UU. no hubiera podido tener a día de hoy, un presidente negro como Barack Obama.

Piénsenlo: era sólo una idea, pero en manos de un líder como Lincoln, cambió la Historia de un país, y probablemente de toda la humanidad. Algo deberíamos aprender de todo esto…

 

Invertir en formación para mejorar y salir adelante

Hace un año que las grandes empresas estaban apostando por la formación para salir de la crisis, basándonos en cifras de la fundación tripartita que indicaban que los créditos de formación bonificada habían sido aprovechados por estas en su totalidad. Un año después, confirmamos la tendencia, esta vez fijándonos en un estudio hecho público recientemente por la consultora Tower Watson, según el cual un 31% de las empresas, a nivel mundial, ha planificado incrementar su gasto en recursos humanos durante 2013.

El estudio indica, además, que el 44% planea un cambio de estructura en las funciones de sus departamentos de Recursos Humanos, con el fin de mejorar la gestión e incrementar el potencial del talento. A todas luces, parte de todo ese esfuerzo repercutirá positivamente en la formación de ese talento profesional, no sólo para capacitarle frente a los nuevos retos a los que habrá de enfrentarse cada día, sino como forma de retenerlo.Y es que la formación es una herramienta de primera mano entre las formas de retribución no monetaria, y por lo tanto, un medio de aumentar la satisfacción laboral de los trabajadores y retener a los mejores.

Asimismo, y como también señala Tower Watson, el momento actual requiere, más que nunca, de un liderazgo hábil. Configurarlo y pulirlo hasta convertirlo en punta de lanza para la empresa, demanda una formación adecuada a la persona, el puesto, su entorno empresarial y sectorial. En un mar bravío, como el actual, se exigen mayor eficiencia y valores diferenciales que permitan competir con el resto y destacar.

A tenor del estudio citado, queda mucho por hacer en todas esas líneas de flotación. Por una parte, un 48% de los profesionales encuestados piensa que no existe una correlación entre su salario y sus funciones, y un 42% opina que no se les compensa adecuadamente. Por otra, sólo un 33% de los trabajadores piensa que la Alta Dirección de su empresa tiene sincero interés en el bienestar de los empleados y menos de la mitad, un 40%, confía en el trabajo que hace la Alta Dirección.

Quizás sea el momento de ponerle solución …

Formarse con lecturas de cine

Quienes siguen habitualmente este blog de Formación, Recursos Humanos y Management, saben ya de nuestra afición a extraer lecciones empresariales de libros y películas. En esta ocasión, ambas modalidades de aprendizaje y formación a través de los paralelismos que ofrecen lecturas y cine, se aúnan en un volumen editado recientemente por Biblioteca Nueva y titulado “Equipos de cine. Películas que enseñan a trabajar en equipo“.

En el mismo, su autor, José Miguel Muñoz Pérez, comenta 7 películas para extraer de ellas algunas lecciones válidas para la gestión y el trabajo en equipo, tan importante para cualquier profesional y/o directivo de Recursos Humanos. Desde Heat, o Cars, pasando por Los chicos del coro o Apolo XIII, entre otras, son muchas las películas que, al visionarse desde el prisma de Recursos Humanos, pueden inspirar soluciones para el trabajo en equipo.

En ellas se desvelan asuntos tan importantes como la autoridad moral, clave para el liderazgo; la cooperación y el descubrimiento de nuestro papel en cada grupo; la resolución de conflictos; la comunicación; la confianza y un largo etcétera. Y es que el cine, da para esto y para mucho más, como se ha visto en numerosas ocasiones en este blog: por ejemplo, para hablar sobre el valor de la pasión por el trabajo, la búsqueda de nuevos caminos, el cambio, la toma de decisiones, los estilos de dirección, la formación.

Por todo ello, recomendamos no sólo la lectura de este libro, sino también el visionado de cine, en general, sin prejuicios y con gafas nuevas; las que nos ayudarán a extraer nuevas lecciones útiles en nuestro día a día profesional y empresarial.

Innovar para formar un futuro ¡diferente!

En los primeros post de este blog, ya hablábamos de la importancia de innovar para avanzar, tanto en nuestra condición de profesionales, como en la de empresas y cómo en ese camino, el pensamiento lateral puede ser de inestimable ayuda. A menudo, no se trata tanto de hacer las cosas de forma diferente, que es parte del secreto, como de encontrar un uso diferente a lo que ya existe. La cuestión no es reinventar la pólvora, sino null. Así ocurrió, justamente, con ese invento oriental, que en su lugar de origen se utilizaba sobre todo como un juego de artificios y fue reutilizado, no siempre para bien, en occidente: primero para la guerra, pero después también en industrias como la minera, por ejemplo.

Los momentos económicos duros, de recesión, o depresión, pueden llevar al bloqueo mental, en la obsesión por sobrevivir y por salir de esa difícil situación. Sin embargo, por otro lado, son el mejor acicate para la imaginación, la creatividad y null en todos los sentidos: en la producción, en la gestión y en la dirección. Los problemas comunes suelen encontrar la mejor salida en soluciones insólitas, diferentes a las fórmulas ya empleadas.

Formar y entrenar en la práctica de un pensamiento divergente puede llevarnos a encontrar esas salidas y al tan deseado ¡eureka! Innovar no es un acto exento de dificultades, esfuerzo y tesón. Pero como bien saben quienes se dedican cada día a la creatividad, lo más conveniente es trabajar duro, para aprovechar al máximo el canto de las musas cuando nos llega…

 


The Invisible Bicycle Helmet | Fredrik Gertten from Focus Forward Films on Vimeo.
 

 

10 Lecturas de empresa “olímpica”

Las analogías entre el mundo del deporte y de la empresa, son muy frecuentes y a la par, aleccionadoras. Por eso, ahora que el estío nos ofrece la oportunidad de contar con algunos días para descansar, y aprovechando el entusiasmo que despierta la celebración de unos juegos olímpicos, como los de este año en Londres, ¿qué mejor que buscar lecturas en las que se aúne todo ello: pasión, deporte y aprendizaje?

Con este objetivo, reunimos bajo estas líneas algunos de los títulos más sugerentes en torno al deporte y las lecciones que de su gestión pueden derivarse para el management empresarial y de recursos humanos. La lectura relajada del verano es una oportunidad única para asimilar nuevos conocimientos, lecciones y aprendizajes, sin más esfuerzo que el que requiere entregarse a esta pasión.

Ahogados en la orilla: Las grandes derrotas de la historia del deporte : en la cultura anglosajona se valoran el intento y el fracaso, tanto o más que la victoria, porque se entiende que de los primeros nace esta última. La Historia del deporte es también la Historia de grandes fracasos que a la postre han dado lugar a grandes triunfos y han hecho avanzar a personas, mejorado las disciplinas e inspirado a pueblos y naciones.

Héroes de nuestro tiempo: el deporte rey, el fútbol, pero también otros deportes como el ciclismo, el baloncesto o la natación, han originado grandes héroes deportivos, cuyas hazañas son seguidas por millones de personas cada día en todo el mundo. Sus logros y desventuras son narrados con ahínco por los periodistas, que en ese acto de comunicación, consiguen trasladar a los espectadores, oyentes y lectores, la pasión por el deporte pero también por la superación y la sana competición.

Lágrimas por una medalla: la Historia de las medallas olímpicas está trufado de ejemplos de sacrificio, empeño, esfuerzo, tenacidad y fe. Es el caso de Tania Lamarca, una española que con 16 años conmovía a todo un país al conseguir una medalla de oro en los JJOO de Atlanta (1996). Creer en los sueños hace de ellos una realidad y el ejemplo lo tenemos en esta deportista.

Pedaleando en la oscuridad: fallar, caer, fracasar, no es el final. Reponerse de errores aparentemente insuperables es posible y lleva a reconocer en el fracaso nuevas posibilidades para el desarrollo profesional y vital. Es el caso de  David Millar, ciclista escocés defenestrado por doping que hoy, asesora a deportistas y equipos para evitar caer en errores de este tipo, muy relacionados con la ética. Esta faceta de la gestión, a veces olvidada, es clave en la consecución de la excelencia en la actividad empresarial, y es la mejor lectura que puede hacerse de este libro si se lee con ojos de gestor.

Mentalidad ganadora: el entrenamiento de un equipo de fútbol es perfectamente equiparable a la formación y gestión de equipos en cualquier empresa. Con esta premisa, se analiza la gestión realizada por entrenadores como Umay, del Valencia F.C, para extraer lecciones válidas en la empresa para la gestión del talento y de los recursos humanos en general.

Trabajar y competir en equipo: trabajar en equipo es el primer reto, hacerlo de forma competitiva, el objetivo final. Así se entiende en el deporte, pero también en la empresa, donde se requieren las mismas habilidades de gestión, motivación y eficiencia que en las competiciones deportivas.

Fraudes en el deporte. Los avatares de la disciplina entre una cultura de la hipocresía: si algún mensaje emana de la palabra deporte, es el concepto de ética y respeto. Sin embargo, incluso en el deporte se ven ejemplos de lo contrario. Aprender de ello y llevarnos esa lección a la empresa nos ayudará a construir un edificio corporativo y humano más íntegro y por lo tanto de mayor perdurabilidad y éxito.

Correr o morir: aunque el skyrunning no es una disciplina olímpica, traemos a colación este libro por el interés de la historia que narra como ejemplo de superación. La actividad en condiciones adversas y extremas, la presión, el esfuerzo hasta bordear el límite de lo tolerable, son circunstancias que se presentan con frecuencia en la actividad empresarial y a las que se debe hacer frente para seguir avanzando. Formarse para superar estos obstáculos permite un desarrollo extremo, que lleva a conseguir grandes logros.

Éxito: las once claves de la motivación, el triunfo y el liderazgo de los mejores entrenadores: la labor de los entrenadores de fútbol es escrutada continuamente por los expertos en management y recursos humanos, para extraer de ella lecciones para la gestión empresarial. Algunos de los mejores entrenadores de la Liga de Fútbol Profesional Española son interrogados por expertos del management en este interesante volumen, lleno de apuntes útiles para la empresa.

Fútbol contra el enemigo: un clásico que no podía faltar en todo listado sobre lecturas de deporte y empresa. En este volumen, se desentraña la relación entre deporte y poder, y cómo determinadas actividades aparentemente poco relacionadas con este, pueden ayudar a forjarlo y consolidarlo.  La amplitud de miras y la capacidad analítica del autor nos permiten abrirnos a nuevas relecturas, siempre trasladables a la gestión de recursos humanos y el management.

Juegos Olímpicos 2012: 5 lecciones para el management

Como cada 4 años, el mundo parece pararse para contemplar, desde los 4 puntos cardinales, las proezas, hazañas y marcas de los mejores atletas del planeta, reunidos en los Juegos Olímpicos. En su XXX edición, que se celebra en Londres, los JJ.OO. volverán a concitar ambiciones y esperanzas, pero sobre todo y ante todo, ensalzarán el espíritu que les da vida, el espíritu olímpico. Bajo esa expresión se aúnan algunos de los principios más bellos de la Historia humana, los que hacen al hombre y a la mujer enorgullecerse de serlo, de pertenecer a esta especie. Por ello, es una excusa ideal para extraer de ese espíritu y de su desarrollo en los JJ.OO. algunas lecciones para el management, la gestión de empresas y de personas.

1. Ganar, el premio a la excelencia

El objetivo último de la competición es ganar, salir victoriosos, ser los mejores. Es el lema original de los JJ.OO.: “Citius, Altus, Fortus” (“más rápido, más alto, más fuerte”). La sana ambición de alcanzar la excelencia es perfectamente trasladable a la empresa y al mundo profesional. El deseo de vencer en el sentido de salir adelante, generar actividad, beneficios para la empresa, superando legítimamente a los competidores y por tanto obteniendo parabienes para quienes la componen y para la sociedad en la que se desarrolla, es el centro del espíritu empresarial. La analogía es obvia, pero requiere de los mismos matices que la competición olímpica, como veremos bajo estas líneas.

2. Participar

La frase “lo importante es participar” es probablemente la más repetida en las competiciones de unos Juegos Olímpicos. Resume en sí misma la máxima de la actividad deportiva, cuyo objetivo es vencer pero no se desentiende del proceso que lleva a la victoria, que empieza con la preparación y prosigue con la participación y el desarrollo. De la misma forma, la empresa y los profesionales, tienen como fin alcanzar sus objetivos, sean monetarios o de otra índole, pero lo que debe impregnar a la empresa, y le dará continuidad es el afán por hacer, con mayúsculas, por mantener la actividad, por participar, en definitiva, y hacerlo con la mirada puesta en la mejora, alcanzar la excelencia, pues eso y no otra cosa significa ganar.

3. Respetar

En el transcurso de los Juegos Olímpicos pueden verse múltiples manifestaciones de respeto entre los participantes, que aunque compitan entre ellos, honran el trabajo de formación y preparación de sus rivales, incluso cuando les vencen, lo que a su vez les honra a sí mismos. Ese respeto incluye el respeto a las reglas, como no doparse, no realizar trampa, y ser correcto en todo momento. En la gestión es también clave mantener ese respeto, tanto con los competidores, aunque les superemos, como con el cliente externo y, por supuesto, el cliente internoTodos los públicos (stakeholders) de una empresa merecen el respeto de la misma, al igual que la empresa merece su respeto: es un sentimiento compartido y recíproco, que se recibe en la medida en que se concede. Asimismo, las reglas del juego empresarial deben ser respetadas por sus jugadores, las empresas, de tal forma que su actividad se desarrolle en armonía y no en el conflicto. Es un bien común que requiere de todos, para llegar a todos.

4. Saber perder

La otra cara de la moneda del respeto, es el respeto a uno mismo y la capacidad para superarse; es decir, saber perder. Esta es probablemente la lección más difícil, tanto en el deporte como en la empresa: aprender a sobreponerse tras un fracaso, un error, o simplemente ante la dificultad y las circunstancias. En el mundo anglosajón, perder, también en el mundo de la empresa, se valora tanto o más que ganar, ya que se interpreta como una experiencia que ayudará a alcanzar, tarde o temprano, un triunfo más rotundo y sólido. Superarse, levantarse tras la caída y mirar hacia adelante son claves para el desarrollo profesional y empresarial. No lo olvidemos.

5. Prepararse

Finalmente, pasa a menudo desapercibida, la cuestión más importante y que es una constante, antes, durante y después de la competición olímpica: la preparación. Sin ella, no es posible el desarrollo, ni la superación de las pruebas previas que permiten llegar a la cita olímpica. Participar en unos JJ.OO. significa haber pasado horas y horas preparándose, entrenando, formándose para mejorar y alcanzar los objetivos marcados. De la misma forma, los profesionales y las empresas no son nada sin una base formativa firme. La formación, el desarrollo profesional, en cualquiera de sus manifestaciones, presencial, online, en grupo, one to one, etc, es clave para alcanzar la eficiencia, la productividad y finalmente, la excelencia. Las empresas líderes no son líderes por casualidad, sino porque han acumulado y siguen sumando horas de formación, además de experiencia, en todas sus escalas jerárquicas, desde el staff, hasta los consejos de administración. Sin formación de nada sirve el  trabajo; es el primer paso para alcanzar, tarde o temprano, el mayor de los éxitos.