Tag : problema

Fracasar para aprender

formacion en empresaEn un mundo ferozmente competitivo e implacable con el error, no se ha hecho hueco para la palabra fracaso. Y sin embargo, es necesario. Sin ir más lejos, la Historia de la naturaleza humana es, en realidad, la historia de un enorme fracaso: en nuestra información genética se esconde un 5% de información válida y un 95% de información “basura”, es decir, sobre todo aquello que no ha funcionado. Y gracias a eso ¡funcionamos!

De hecho, esa información del genoma sobre caminos erróneos es la que más diferencia a unas especies de otras, más incluso que el ADN común, que por desgracia para nuestro ego de humanos, es mayor de lo que desearíamos (los genomas de la mosca, del gusano y del hombre son casi similares, según Peter Andolfatto, de la Univesidad de California) … Toda esa información es vital para nuestra supervivencia física: nos ayuda a combatir enfermedades, a regular el organismo y a prevenir riesgos. La conclusión es que el error en la evolución genética no sólo es importante, sino fundamental ya que sin él no sólo seríamos lo que somos sino que incluso podríamos habernos extinguido como especie.

De la misma forma, en la empresa no se puede seguir considerando de forma absolutamente negativa el error o el fracaso ya que son la base para el aprendizaje, el desarrollo profesional y la innovación. Sin error no es posible aprender, como bien saben los profesores y formadores. Por lo tanto, es clave dar margen para el fallo y no temer en extremo al fracaso. Por supuesto, esto no quiere decir que deba darse patente de corso para hacer y deshacer sin criterio alguno. Pero sí darse permiso para errar y dárselo a los demás, a condición de que sirva para corregir, rectificar y encontrar nuevas formas de hacer.

Tras un fallo o un fracaso, puede encontrarse la llave del crecimiento personal, profesional y empresarial. De hecho, las historias de éxito se han construido sobre sucesivos fracasos. Sin duda la más recordada y repetida es la de Thomas A. Edison, el famoso inventor que al explicar su mayor descubrimiento decía: “No me equivoqué mil veces para hacer una bombilla, descubrí mil maneras de cómo no hacerla”.

En la formación es fundamental observar dónde está el error para aportar las soluciones. No podría hacerse si todo fuera perfecto. Afortunadamente, ya sabemos que nadie puede serlo sin cometer antes unos cuantos fallos …