Tag : profesores-de-idiomas

post image

Aprender inglés: por qué es necesario insistir

Una encuesta recientemente publicada indica que España se sitúa a la cola de los países europeosen nivel de Inglés, solo por delante de Rusia y Turquía en el ámbito continental. El estudio viene a confirmar lo que podría adivinarse escuchando a algunos de nuestros máximos representantes en el mundo de los negocios o de la política nacional y es nada más y nada menos que un enorme retraso respecto a otros países en el dominio de este idioma. Seguramente la diferencia sea menor según se descienda en segmentos de edad, pero no hay que olvidar que la generación en la que el lapsus es mayor es la que aún ostenta el poder tanto en el ámbito económico como en el político.

Las razones por las que se produce este déficit en un conocimiento como el Inglés, clave para el desarrollo profesional y empresarial, son diversas. La primera es el retraso histórico en la enseñanza de este idioma, que a su vez es consecuencia de fallos metodológicos y de formación de los docentes. Por una parte, se ha insistido durante décadas en una enseñanza de los idiomas basada en la gramática, la teoría, en lugar de favorecer la práctica oral de los mismos, que se ha demostrado mucho más efectiva. Y por otra, se han obviado las dificultades que entraña enseñar un idioma con el acento y fluidez idóneas cuando no se es nativo, caso que afectaba hasta hace muy poco a la mayoría de los docentes de Inglés en España.

Para afrontarlo no basta con esperar que la inmersión lingüística, a la que se someten miles de jóvenes españoles cada año viajando a países de habla inglesa, solucione la papeleta. Primero, porque de nada sirve el aprendizaje si no se refuerza. Y segundo, porque quienes dirigen el país desde las empresas y la política ya no están en condiciones de acceder a ese método y, sin embargo, es una necesidad imperiosa que recuperen el tiempo perdido y dominen el Inglés y, a ser posible, hasta un tercer idioma si quieren hacer de España un país competitivo.

La primera solución es, por lo tanto, apostar por un refuerzo inmediato y profundo del nivel de Inglés de todos, sea cual sea su edad, nivel profesional o sector en el que trabaje cada uno. En segundo lugar, esta solución no puede seguir llegando a través de libros y gramáticas sino por vía oral: hablando, escuchando y discutiendo horas y horas en Inglés para interiorizarlo de tal forma que hasta se acabe discurriendo e incluso soñando en Inglés. En tercer lugar, sería recomendable que esto se hiciera con profesores, que además de conocimientos pedagógicos tengan el acento adecuado, sea porque son nativos o porque han adquirido un nivel tan alto que se les puede confundir con nativos. Finalmente, y para hacer posible todo esto, hay que seguir apostando por los grupos reducidos y a ser posible por el one to one, la clase particular, en la que el docente puede dedicarse plenamente al alumno y este encontrar en el profesor toda la atención, tiempo y correcciones necesarios.

Podemos seguir negando la mayor, como seguir diciendo que no hay crisis, o coger el toro por los cuernos y solucionar, de una vez por todas, la mayor losa competitiva de nuestro bagaje profesional. Be realistic, go on and please, take it easy…