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¿CÓMO MEDIR EL RETORNO DE LA INVERSIÓN DE LA FORMACIÓN (CURSOS) DE IDIOMAS? Parte 2

¿Has visto cómo ha mejorado Menganita en inglés? Hace dos años no se atrevía ni a decir Hello y hoy está atendiendo a clientes por teléfono.

Anteriormente, en el post ¿CÓMO MEDIR EL RETORNO DE LA INVERSIÓN DE LA FORMACIÓN (CURSOS) DE IDIOMAS? Parte 1 vimos la importancia de poder medir objetivamente el progreso de aquellos que mostraban un progreso ralentizado de su competencia en otro idioma con el fin de identificar aquellos que demostraron que merecen continuar en las clases de idiomas (y aquellos que no lo merecen). Resulta también relevante disponer de medios para poder reconocer y reforzar a los trabajadores que se están dedicando especialmente para mejorar sus competencias de comunicación en otro idioma. Ya sea con más formación o con otro tipo re reconocimiento.

¿Cuántas veces terminaste una prueba de speaking con la sensación haber rendido peor de lo que eres capaz?

Desde nuestro punto de vista, es importantísimo proporcionar al participante de una evaluación de idiomas un entorno confortable en el que demostrar sus habilidades de manera óptima. Para ello, en las pruebas de producción oral resulta del todo idóneo contar con un equipo de evaluación objetivo, sistemático y competente que apoye al participante en su misión de sacar lo mejor de sí mismo en lugar de ponerle nervioso y perjudicar su rendimiento.

Además, hemos detectado grandes diferencias de rendimiento en las pruebas de speaking entre participantes de nivel similar. Parece que, aunque cuenten con las mismas herramientas, cada evaluado las utiliza de manera diferente y hay quienes le saben sacar el máximo provecho. Por ello hemos incluido esta variable entro de la puntuación de nuestra certificación (LTC).

En relación con el tiempo dedicado a la evaluación, muchos de nuestros partners reconocen que resulta fundamental tener en cuenta las circunstancias laborales y profesionales de cada participante. Resulta prácticamente imposible interrumpir las labores de todos los participantes de la formación de idiomas (que en algunas ocasiones supone un 30% de la plantilla total) durante al menos medio día de trabajo para hacer una evaluación outdoor de su nivel de idiomas o pedirles que lo lleven a cabo fuera de su tiempo de trabajo. Es por eso que las evaluaciones de nivel de idiomas, deben ser flexibles y separadas por competencias, de tal manera que se pueda elegir cuándo y dónde llevarlas a cabo de manera que se promueva el ahorro de costes laborales y tiempos de desplazamiento.

Durante los cursos de idiomas habituales, es difícil poder medir las microevoluciones que se producen en el nivel de dominio de cada competencia para un participante. También conduce a dificultades que todos los participantes se encuentren con las mismas preguntas en el mismo orden. Esto proporciona un entorno perfecto para la copia entre participantes. Además, las pruebas estáticas suponen un escollo para la evaluación exacta que requiere la medición de los pequeños cambios en los cursos de idiomas. Es por ello que los tests adaptativos (aquellos que muestran preguntas distintas según el rendimiento demostrado durante el propio test por parte del participante) son magníficas para estimar de manera muy precisa el nivel exacto en competencia lingüística de cada participante.

Como comentamos anteriormente, queremos aprovechar para recomendar la utilización de nuestra certificación de nivel de idiomas exclusiva, el Language Training Certificate (LTC). Es un complemento magnífico de los programas y cursos de formación de idiomas para medir el retorno de la inversión de la formación en idiomas de tu compañía tanto globalmente, como para cada grupo y cada participante.

Descubre el resto de variables a tener en cuenta para la medición del ROI de la formación en el post ¿CÓMO MEDIR EL RETORNO DE LA INVERSIÓN DE LA FORMACIÓN (CURSOS) DE IDIOMAS? Parte 1.

Por:
Alejandro González
Business Development Director
en Educa-training

En el siguiente vídeo te explicamos en sencillos pasos dos métodos para medir el ROI en Idiomas:

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¿CÓMO MEDIR EL RETORNO DE LA INVERSIÓN DE LA FORMACIÓN (CURSOS) DE IDIOMAS? Parte 1

No lo entiendo, Fulanito de administración lleva más de 5 años en clases de inglés y no sabe decir más que “Mai neim is Fulanito ¿jau ar llu?”

En no pocas ocasiones, nuestros partners nos trasladan su desazón por la aparente falta de progreso de algunos participantes en programas de formación en idiomas para empleados. Es decir, que necesitan conocer el Retorno de la Inversión (Return Of Investment, ROI) que hacen en la formación en idiomas, ya sea en modalidad presencial, online, telefónica o mixta.

Conocer esta información es un muy buen paso para redirigir los esfuerzos económicos de la compañía en materia de desarrollo de personal. Es decir, contar con una manera objetiva de valorar quién ha demostrado merecer continuar (y quién no) recibiendo clases o cursos de inglés, francés, alemán, portugués, chino, etc.

¿Cuántas veces te preguntaste dónde van los miles de euros invertidos en formación de idiomas de tu compañía?

En primer lugar, recomendamos medir las 4 competencias del idioma de manera separada: producción escrita (writing), comprensión escrita (reading), producción oral (speaking) y comprensión oral (listening). Aunque por lo general suele haber una gran correspondencia (correlación) entre dichas competencias, con relativa frecuencia se producen ciertas discrepancias en algunos participantes que merece ser tomadas en cuenta.

Un ejemplo muy saliente es el de aquella trabajadora con funciones comerciales en el extranjero que muestra un dominio mayor de las habilidades de escucha y habla que de las competencias relacionadas con la lectura y escritura.

Language Skills

 

En segundo lugar, es importante conocer cuándo es aconsejable llevar a cabo las mediciones del nivel de habilidad comunicativa en otro idioma para poder conocer la evolución demostrada. Nosotros recomendamos hacer una medición del nivel antes y el después de cada una de las acciones formativas (cursos completos) de idiomas que se llevan a cabo y por cada participante. Lo que técnicamente se denomina test pre-post. Esto se suele concretar en hacer mediciones al comienzo y al final del curso lectivo, ya sean programas largos de de 10 meses o cursos intensivo de una o dos semanas.

Otro aspecto fundamental es medir cuánto es el coste del conjunto de las sesiones a las que cada participante asistió (y las que no asistió y también se pagaron) y conocer cuántas horas de clase se recibie

ron. No podemos conocer el retorno de la inversión sin saber el gasto en dicha inversión. Tampoco podemos valorar el nivel de evolución del alumnado sin conocer referencias objetivas de crecimiento en nivel de habilidad de un idioma en un tiempo determinado. En otras palabras ¿cuánto tiempo toma habitualmente pasar de un B1 a un B2? O también, con una cantidad de horas de clase dadas ¿cuánto sería esperable que hubiera mejorado su nivel en tal capacidad tal participante?

Para dar respuesta a este gap en el mercado, que desde el departamento de I+D de Educa-training desarrollamos nuestra certificación business-made de idiomas exclusiva, el Language Training Certificate (LTC). Es más, estamos tan orgullosos y seguros del LTC que todos nuestros procesos de selección cuentan con la posibilidad de incluir esta certificación y todo nuestro equipo interno cuenta con ella.

Descubre el resto de variables a tener en cuenta para la medición del ROI de la formación en el post ¿CÓMO MEDIR EL RETORNO DE LA INVERSIÓN DE LA FORMACIÓN (CURSOS) DE IDIOMAS? Parte 2.

Por:
Alejandro González
Business Development Director
en Educa-training

En el siguiente vídeo te explicamos en sencillos pasos dos métodos para medir el ROI en Idiomas:

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La formación, clave para afrontar futuras crisis

De los periodos de crisis surgen siempre buenas ideas y de cualquier bache se debe salir al menos con una lección bajo el brazo. Esa es la situación que ha vivido y sigue viviendo buena parte del mundo y por supuesto España en los últimos años y este es el reto al que nos enfrentamos no sólo como país sino como individuos y como empresas. El reto es no sólo salir de la crisis sino también aprender de los errores cometidos para no repetirlos.

Como siempre se han dado circunstancias ajenas al individuo o la empresa y por lo tanto incontrolables por los mismos; movimientos bursátiles, desajustes en la oferta y la demanda, burbujas y otras variables macroeconómicas. Pero lo cierto es que también hay factores, de un ámbito más cercano, que sí podemos controlar o sobre los que al menos podemos influir. Y a menudo los pequeños cambios en el ámbito doméstico o particular pueden llegar a generar grandes cambios en el colectivo y finalmente en las grandes variables socio-económicas…

Entre las causas de que España, sus empresas y personas estén llevando peor que otros la salida de la crisis se apunta desde distintas estancias a nuestra falta de competitividad y esta a su vez está causada por la mala gestión de dos factores claves para el desarrollo: la investigación y la formación, ambas íntimamente relacionadas y áreas que de algún modo están a nuestro alcance como empresas y personas.

Están al alcance de las empresas porque son las que tienen los recursos para invertir en investigación y desarrollo, cada una en la medida de sus posibilidades y sus objetivos, y al alcance de las personas, porque somos quienes almacenamos el capital intelectual necesario para crecer y hacer crecer.

¿Hemos realizado en los últimos años el esfuerzo necesario tanto en investigación como en formación para mejorar nuestra competitividad?

Los datos de la OCDE indican que no, y nos colocan muy atrás entre los países de nuestro entorno tanto en gasto en investigación y formación como en términos de competitividad. Puede existir una parte de responsabilidad en nuestro Gobierno, por no incentivar y promocionar lo suficiente la investigación y la formación, pero quizás las empresas debieramos preguntarnos si no tenemos también nuestra parte de responsabilidad por no haber apostado lo suficiente por estas líneas de desarrollo.

Por ejemplo, restringiéndonos al ámbito formativo en el año 2008 la Fundación Tripartita para la formación y el empleo gestionó un fondo de 1.427 millones de euros en fondos para formación (gratuita para la empresa ya que se realiza a cargo del pago por seguridad social incluido en las nóminas)  pero al menos 200 millones se quedaron sin utilizar por falta de petición de cursos para empleados. En 2009 y 2010 esos fondos se han ampliado y superan ya los 1.500 millones de euros por año pero sigue persistiendo un excedente en esta partida por falta de uso.

Y aunque se haya avanzado en los últimos años (ya que según la estadística de la Fundación un 88% de las empresas con más de 250 empleados están aprovechando este recurso cuando solo un 67% lo hacía en 2004) la formación subvencionada todavía está siendo desaprovechada por un 58% de las medianas empresas y un 86% de las empresas con menos de 10 empleados. En un país donde el peso de la PYME sobre el conjunto de la economía es tan importante, este dato no puede pasar desapercibido.

¿Qué razones pueden explicar que las medianas y pequeñas empresas no estén aprovechando un recurso gratuito como es la formación subvencionada? ¿Acaso seguimos considerando la formación un gasto y no una inversión, incluso cuando es gratuita? ¿O es que no le damos valor en absoluto? ¿O incluso es posible que creamos que la mejor formación de nuestros empleados pueda llevarles a huir a otras empresas o a pedir mayores sueldos? ¿Es tan difícil el acceso a este tipo de formación? ¿Es una cuestión administrativa?

Probablemente cada empresa tenga sus razones, sean o no coincidentes con estas. En cualquier caso y respondiendo a las mismas es necesario decir primero que la formación es siempre una inversión ya que redunda en una mayor productividad y en la mejora de la calidad, ambos factores claves para la competitividad. En segundo lugar es necesario señalar que lejos de lo que pueda pensarse la formación se ha demostrado como un elemento utilísimo para la retención de los trabajadores, sea porque lo entienden como un complemento retributivo o porque les permite mejorar en su desempeño y facilita su actividad profesional. En cuanto a la Administración es probable que le quede mucho por mejorar en la comunicación de estas ayudas a la formación y el acceso a la misma tanto a las grandes empresas como a las medianas y pequeñas e incluso a las micropymes.

En momentos como el actual es más necesario que nunca incidir en la necesidad de incrementar la formación en las empresas. Sólo valores de futuro como la formación y la investigación permitirán mejorar nuestra competitividad como empresas, como profesionales y como país. El trabajo y el esfuerzo constante de cada uno se verá así sin duda reforzado y permitirá vislumbrar un mañana mejor para todos. Con seguridad es una de las lecciones que nos dejará esta crisis.